Hoy, 18 de Julio, con el asfalto “calentito” a las 12h del
mediodia, he pasado a formar parte de “los caídos y afortunadamente vivos y
enteros para poderlo contar a los nietos”.
Ante todo tengo que reconocer que “la culpa es mía, toda mía
y nada más que mia”, porque me la he pegado sólo, sin ayuda de nadie.
Volvía a casa “contento” con la Venox 250cc pero con el “Mapping
de MotoGP”. No puedo evitar (incluso “pilotando” una custom) llevar puesto el
Chip de Carreras y cuando estaba trazando una rotonda (creo recordar “sacando
la rodilla”) y con el "equipamiento de verano", o sea, chancletas, pantalón corto
y camiseta NBA, y dando GASSS, se me ha ido la rueda de delante y me he dejado
un lateral (del cuerpo y moto) en el asfalto.
No me he roto nada pero todo lo que ha tocado el suelo
(empezando desde abajo, tobillo, rodilla, cadera, codo, hombro, etc) se ha
quedado “pulido” (por decirlo de alguna forma “fina”).
La moto, que estaba impecablemente limpia (¡Cómo no!)
también se ha quedado un lateral “guapo” (retrovisor, intermitente, tubo
escape, estribera, puño, etc).
Me puedo dar por contento.
Quizá ya no tengo edad (57) de hacer el imbécil pero,
curiosamente, tenía pánico a caerme en carrera y ahora que he probado el
asfalto, ya no me da tanto miedo.
De lo primero que pensé (mientras caía sin remedio) fue: “Me
pasa por imbecil pero... esto tengo que repetirlo con la ropa (adecuada)
puesta...”